Casa Olivar al atardecer, con su piscina y un olivo centenario

Ciutadella · Menorca

Aquí el día empieza
cuando tú quieres.

Una casa de piedra entre olivos, a diez minutos del mar. Sin horarios, sin ruido. Solo Menorca y tú.

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Desayuno bajo la pérgola de la terraza

01 — La casa

Hay casas para dormir. Y casas para quedarse.

Te despiertas con la luz colándose por las contraventanas. Bajas descalzo. El café se toma fuera, bajo la pérgola, mientras los olivos todavía guardan el fresco de la noche.

Por la tarde vuelves de la cala con sal en la piel, te das un baño en la piscina y no tienes que ir a ningún sitio. Ese es el plan. No hay otro.

02 — Galería

Piedra, lino y sombra.

Paredes encaladas, vigas de madera y ventanas que enmarcan el campo. Pocas cosas, todas elegidas.

Salón con arco encalado
El salón
Jarra de cerámica y rama de olivo
Detalles
Dormitorio con sábanas de lino
Dormir con las contraventanas abiertas
Piscina junto a la fachada de piedra
La piscina, a la sombra del olivo
Cala de aguas turquesa en Menorca

03 — Menorca

La isla se descubre despacio.

Calas

Macarella o Cala Turqueta a primera hora. Llega pronto, quédate hasta que el agua cambie de color.

Pueblos

Ciutadella al atardecer, calles blancas de Binibeca, un paseo sin rumbo por el puerto de Maó.

Mesa

Queso de Mahón, caldereta, una ensaimada recién hecha. Y vino de la isla, sin mirar el reloj.

Terraza de la casa al anochecer con velas

04 — Tu estancia

El verano no espera. Tu casa, tampoco.

Dinos cuándo quieres venir y cuántos sois. Te respondemos personalmente, sin intermediarios, con la disponibilidad y todo lo que necesitas saber.

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